La importancia de tener un dominio mental

Este artículo invita a reflexionar sobre la manera en como pensamos, sentimos y actuamos

Ernesto M. Salinas Q.

1/28/2026

El término “dominio mental” no ha sido definido formalmente por un solo autor dentro de la psicología, su significado se construye a partir de aportes históricos de la filosofía y la psicología científica. Autores destacados como Epicteto desde el estoicismo, William James (1890), y Albert Bandura (1997), fueron de los primeros en destacar la importancia de la conciencia mental, la autorregulación y la capacidad de influir sobre los propios pensamientos, emociones y conductas.

En la vida diaria enfrentamos situaciones que ponen a prueba nuestra forma de pensar, sentir y actuar, ante esto, muchas veces reaccionamos de manera automática, sin detenernos a comprender qué ocurre en nuestra mente y cómo esto influye en nuestro bienestar. Tener un dominio mental no significa controlar nuestra vida, sino aprender a comprender nuestros pensamientos, regular nuestras emociones y actuar de la manera más consciente y coherente que podamos.

Veamos al dominio mental como un superpoder, pero en este caso no necesitamos de ciencia ficción para obtenerlo, sino de ciencia humana. El enfoque terapéutico cognitivo-conductual pone especial énfasis en la gran relación que existe entre pensamientos, emociones y conductas. Esta triangulación es esencial para comprendernos a nosotros mismos, y al ser conscientes de cómo estos elementos influyen entre sí, podemos mejorar dicha relación y generar cambios significativos en nuestra forma de vivir.

Todos nosotros, sin excepciones, debemos comprometernos con nosotros mismos. Sería un error considerar que el cambio lo realizará otra persona, está en nosotros, mucho más cerca de lo que pensamos, en nuestro interior. Te invito a que si estas leyendo esto, la próxima vez que no te guste como te sientes o no te guste como actúas en una situación, te preguntes: “¿qué está pasando por mi mente?” Es muy probable que ese pensamiento haya influido directamente en tu malestar o en tu conducta, y si tomas conciencia de cómo piensas y cuestionas esos pensamientos, podrás obtener resultados diferentes a los que estabas acostumbrado.

Sobre el autor

Ernesto M. Salinas Q.

Es psicólogo clínico y maestrante en Psicología Clínica con mención en Psicoterapia. Trabaja desde el enfoque cognitivo-conductual, se involucra en diferentes proyectos de salud mental, y está comprometido con la investigación y la docencia académica.

Contacto: @dominiomental.ec